Macintosh fue ese ordenador que supuso todo un antes y un después en la tecnología del PC tal y como la conocemos en nuestros días. Sin ser el primer ordenador de la historia ni tampoco el modelo personal individual de inicio conocido, lo cierto es que ningún otro ha causado tanto impacto cómo él.

En este artículo queremos acercarnos un poco a la historia de esta joya de la arquitectura de hardware + software con motivo del 30 aniversario del “cacharro” que se cumplió el mes pasado. 1979 fue el año en el que veríamos cómo la informática quería dar un paso más allá de una forma diferente incluso cuando le decían que esto no merecería la pena. ¿Te gustaría saber algunos datos sobre un instrumento que seguro tienes en tu casa?

Macintosh, un comienzo que hizo historia

Cuando leemos el término Macintosh lo primero que se nos viene a la cabeza de forma hilada es el nombre de Steve Jobs. Sin embargo, él no fue el ideólgo primario que tuvo el Mac como emprendimiento. Jef Raskin, un empleado de Apple Computer, estaba en su casa con el ordenador personal que tenía y pensó en una herramienta que fuese sencilla de usar y no demasiado cara para que todos esos bolsillos con pocos recursos, también tuviesen acceso a ella.

Lisa, el modelo de ordenador que por aquel entonces tenía Apple, fue el primer eslabón para lo que hoy conocemos como el Mac. Agregándole detalles y trabajando en una arquitectura mucho más fuerte y segura a la par que diferente, se moldeo una estructura dónde ya figuraban nombres tan importantes como Atkison, Smith o Hertzfeld.

Steve Jobs, el hombre que todos conocemos como el gran fundador del mismo, únicamente le vio el tirón comercial con el que contaba y en 1981 casi se obsesiona con el diseño de Macintosh al extremo último. El abandono de Raskin en el proyecto por las presiones del primero consiguió que Steve se quedara como impulsador único de la pieza.

¿Qué es lo que ha aportado Macintosh a la tecnología cibernética?

Si antes hemos comentado el fuerte deseo que tenía Raskin con hacer una máquina que fuera sencilla de usar y con una importante rebaja económica, ya tenemos la respuesta a cuál fue una de las principales aportaciones de Macintosh a la tecnoogía cibernética.

El desarrollo de una interfaz de usuario que fuese intuitiva y con la que éste no tuviese que estar volviéndose loco le dio además de calidad, una forma de ganarse cada vez más adaptos del sistema propio en sí.

El uso del ratón en público fue otra de las grandes novedades que aportó la aparición de Macintosh en nuestras vidas y es que antes de éste no se había presentado como tal. A pesar de que Lisa, el modelo que se tomó de referente, sí que contaba con un accesorio así, nadie lo conocía aún y ello supuso un verdadero entusiasmo por parte de los grandes aficionados al mundo de la tecnología.

Sin duda Macintosh ha sido una gran revelación en todos los sentidos y aunque hoy lo vemos muy accesible por todas partes, tuvo una historia controvertida en la que cualquier cambio o toma de decisiones mal hecha, podría no habérnoslo presentado nunca.